Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido

El pasado 30 de abril se celebró en todo el mundo el Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, un evento que se instauró hace ya más de 20 años con el objetivo de promover el cuidado del ambiente acústico, la conservación de la audición y la concienciación sobre las molestias y daños que generan los ruidos. Como cada año, desde la Sociedad Española de Acústica (SEA) se han organizado diferentes actividades de sensibilización, entre ellas la llamada “60 segundos de silencio”, que tiene lugar a las 12 del mediodía. Rockwool trabaja de manera constante para crear productos eficientes que doten al edificio de un óptimo acondicionamiento acústico y consigan acabar con el problema del ruido. Tal y como afirma Jordi Bolea, “estos productos están fabricados con lana de roca volcánica y, gracias a su estructura que frena el movimiento de las partículas de aire, se calcula que logra alcanzar una reducción del nivel sonoro de hasta 60/70 dB”.

En la rehabilitación de edificios ya existentes, cualquier hogar puede beneficiarse de las prestaciones de la lana de roca: además de confort acústico, un confort térmico todo el año y la protección contra incendios gracias a su incombustibilidad.

Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) advertía que el ruido es la segunda amenaza medioambiental más importante, sólo por detrás de la contaminación atmosférica, y que puede causar graves trastornos para la salud.

Más allá de la ansiedad, el estrés o el insomnio, el ruido puede provocar la pérdida de audición, ataques al corazón, problemas de aprendizaje y tinnitus, una enfermedad que se caracteriza por escuchar golpes o sonidos (en especial zumbidos, siseos o campanilleos), sin que éstos procedan de una fuente externa.

Los más afectados son quienes viven en grandes ciudades o cerca de ambientes ruidosos como aeropuertos, lugares de ocio nocturno, zonas de obras o carreteras.

La OMS fija en 55 dB el nivel máximo de ruido al que debemos exponernos durante la noche, y en 65 dB durante el día, algo que sería equivalente al sonido de una aspiradora.

Sin embargo, se calcula que más de 9 millones de personas en España viven prácticamente al borde de estos límites. En Madrid, por ejemplo, la media de ruido es de 62,9 dB de contaminación acústica, sólo dos puntos por debajo del máximo, y existen zonas donde la cifra asciende hasta 68,9 dB (en Escuelas Aguirre), 68,7 dB (en Paseo de Recoletos) y 67,8 dB (en Plaza de España). En Barcelona, los barrios más afectados son Ciutat Vella, Sarrià-Sant Gervasi y Gràcia.

“Por ello,la lucha contra el ruido requiere de la colaboración de todos los ciudadanos y de las administraciones competentes, con una legislación y normativas adecuadas”.

Todos y cada uno de nosotros somos responsables de mantener un buen ambiente acústico a nuestro alrededor. Por eso, ROCKWOOL nos invita a tomar conciencia de ello y evitar, al máximo posible, todas las molestas situaciones donde el ruido puede perjudicar, no sólo a nosotros mismo, sino también a los demás, especialmente en las horas de descanso.
Más información en: www.rockwool.es