Viviendas que derrochan energía

Según se publica en un reciente estudio de WWF y la Fundacion Reale en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid , más del 90% del parque de viviendas en España está  actualmente derrochando energía. Dicho así, supone que en cerca de  25 millones de hogares se está  tirando dinero sin darse cuenta sus moradores por culpa de  las instalaciones de radiadores, las instalaciones  del gas o las ventanas, puertas y paredes que están sin aislamiento o muy mal aisladas. Este reciente estudio deja claro que en España se  deberían de  rehabilitar más de 11 millones de viviendas de aquí al 2050 para cumplir con los objetivos marcados por la Comisión Europea en términos de ahorro energético. Esto supondría actuar sobre un 45% del total de viviendas. Estaríamos hablando, si nos atenemos a las indicaciones del estudio,de rehabilitar más de 300.000 viviendas cada año, debiendo realizar las necesarias  reformas energéticas profundas en más del 50% de las viviendas con mayor consumo de energía.


De tomar esta iniciativa, este paso supondría un ahorro de hasta el 80% del consumo energético, lo que podría traducirse en  gastar hasta 680 euros menos al año en calefacción, agua caliente o electricidad. En definitiva, ahorrar energía y dinero, tanto para la administración, como para el paisano de a pié.

Nos enfrentamos a una decisión importante, porque la reforma no es barata: el coste medio de una rehabilitación energética esta cifrada en  14.000 euros por vivienda tipo de unos 82 metros cuadrados como ejemplo. En este mismo estudio elaborado por WWF y la Fundación Reale se calcula que la inversión se recuperaría en solo 10 años.

Ana Pastor, actual ministra de Obras Públicas, ha explicado que en España existen unos 25 millones de viviendas, y que la mitad de ellas tienen más de treinta años y sobre unos 6 millones suman más de 50 años. El parque de vivienda español es muy anciano y necesita muchas reformas. En este sentido señaló que la administración : «incidirá en politicas de obligar al ciudadano a reformar y rehabilitar». El peso real de la rehabilitación en España esta bastante por debajo de la media europea.